Así es nuestra historia

El abuelo Pepet siempre nos cuenta como nuestra familia empezó a cuidar de la tierra. Su abuelo, que también se llamaba Pepet, era mozo en Cal Esparter alrededor de 1902, y trabajaba tanto esparto como hacía de pagés en las tierras de la casa.
Un día los dueños de la casa le ofrecieron alquilar algunas tierras, y así empezó a tener su propia cosecha. El Pepet y la Quimeta tuvieron a Genís (el padre de nuestro abuelo), que tomó el relevo de llevar las tierras y se casó con Mercedes Portillo, una de las hijas de Cal Monjo, que fueron la familia más numerosa del Barcelona de la época.
Genís Trilla y Mercedes Portillo tuvieron 3 hijos: Pepet, Juanito y Santiago.
Nuestro abuelo, Pepet, era el hijo mayor y siempre nos cuenta que fueron tiempos difíciles. Cuando terminó la guerra él tenía 11 años y ayudaba a la familia en el campo y llevaba los productos del campo para venderlos en el Born.

Desde el Prat hasta el Born iban en carro y salían de casa a las 3 de la mañana. Cada día iba y volvía para seguir cultivando el campo hasta que oscurecía.
Nuestro abuelo Pepet continuó haciendo de pagés hasta los 89 años, transmitiendo el amor, sabiduría y la pasión por el campo a toda la familia. En los últimos años sus dos hijas, Mercedes y Núria, también le ayudaban.
Con la llegada de las nuevas generaciones surgieron nuevas ideas. Así fue como Pau, su nieto más pequeño, tuvo la idea de vender los domingos en el campo.
La acogida de la gente del Prat, fue ¡espectacular! Así que, poco a poco, se convirtió en una tradición del domingo, ir a pasear y pasar por la parada de Cal Trilla.
La gran demanda y la inquietud de la gente que quería una tienda física, comenzó a formar una ilusión que actualmente es una realidad.
En diciembre de 2019 Pau con su familia inauguró la tienda de Cal Trilla 1902. Como homenaje a toda una generación que trabajó de sol a sol llevando y haciendo posible una alimentación saludable.

Des El Prat fins al Born anaven en carro i sortien de casa a les 3 del matí. Cada dia anar i tornar per seguir conreant el camp fins que fosquejava.
El nostre avi Pepet va continuar fent de pagès fins els 89 anys, transmetent l’amor, saviesa i la passió pel camp a tota la família. En els darrers anys les seves dues filles, la Mercè i la Núria, també l’ajudaven.
Amb l’arribada de les noves generacions van sorgir noves idees. Així va ser com en Pau, el seu net més petit, va tenir la idea de vendre els diumenges al camp.
L’acollida de la gent de El Prat, va ser espectacular! Així que poc a poc es va convertir en una tradició de diumenge, anar a passejar i passar per la paradeta de Cal Trilla.
La gran demanda i la inquietud de la gent que volia una botiga física, va començar a formar una il·lusió que actualment és una realitat.
Al desembre de 2019 el Pau amb la família va inaugurar la botiga de Cal Trilla 1902. Com a homenatge a tota una generació que va treballar de sol a sol portant i fent possible una alimentació saludable.

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